La lección de la Mariposa


hadas-animadas2Un día, una pequeña abertura apareció en un
capullo; un hombre se sentó y observó por varias
horas como la mariposa se esforzaba para que su
cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero.

Entonces, pareció que ella ya no
lograba ningún progreso.

Parecía  que ella había ido lo más

lejos que podía en su intento y no
podía avanzar más.

Entonces el hombre decidió ayudar a
la mariposa: tomó una tijera y cortó el
resto del capullo. La Mariposa
entonces, salió facilmente.
Pero su cuerpo estaba atrofiado, era
pequeño y tenía las alas aplastadas.

El hombre continuó observándola
porque él esperaba que, en cualquier
momento, las alas de ella se abrirían y
se agitarían para ser capaces de
soportar el cuerpo, el que a su vez,
Nada ocurrió! En realidad, la mariposa
pasó el resto de su vida arrastrándose
con un cuerpo deforme y alas

atrofiadas. Ella nunca fue capaz de volar.

Lo que el hombre, en su gentileza y
voluntad de ayudar no comprendía,
era que el capullo apretado y el
esfuerzo necesario para que la
mariposa pasara a través de la
pequeña abertura, era el modo por
el cual Dios hacía que el fluido del
cuerpo de la mariposa llegara a las
alas, de tal forma que ella estaría
pronta para volar una vez que
estuviera libre del capullo.

Algunas veces, el esfuerzo es
justamente lo que precisamos en
nuestra vida.
Si Dios nos permitiera pasar a través
de nuestras vidas sin obstáculos, él
nos dejaría lisiados. No seríamos tan
fuertes como podríamos haber sido y
nunca podríamos volar.

fuente anónima

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5 comentarios

Archivado bajo historias, personales, reflexiones

5 Respuestas a “La lección de la Mariposa

  1. rotulistadeamor

    que leccion mas importante.. que jamas deveriamos olvidar… se nos olvida que todo tiene su razion de ser en esta vida…. besote de regreso muack

  2. El esfuerzo es el límite a donde llegamos. Buena lección

  3. Todas nuestras metas están llenas de pequeños o grandes esfuerzos y somos nosotros mismos los que tenemos que afrontarlas sin la ayuda de nadie.
    Gran post Despe

  4. Jo. Este cuento me va como anillo al dedo. Yo, a mis sobrinos, siempre les estoy aleccionado para que no renuncien al esfuerzo y a su padres, que se lo dan todo, les echo unas broncas de campeonato por eso y les digo que deben obligar a sus hijos a que “suden” para tener las cosas.

    En fin. Bonito cuento.

    Un arbazo,

    Esteban

  5. Despe, después de leer este texto tan bonito inmediatamente me ha venido a la cabeza una cita que he escuchado alguna vez que dice: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.
    Saludos encanto.

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